Poema: Bosque de Galería.

Sentía, entre los pasos que lentamente

daba, una frescura debida a un tramo

de arroyo desde el cual la humedad se

desborda y el agua fresca impregna el

 

ambiente, que los versos del atardecer

eran en su mayoría, por que una brisa

tenue los describía y veraniegos salían

junto al curso a recorrer toda la sombra

 

mostrando siluetas esbeltas que el aire

movía, por lo flexible de sus hojas y de

sus ramas silbando se paseaban, y con

unas notas de felicidad se resumían,

 

ya que coronando ese horizonte, cerca

unos gamos pacían y abrevaban junto

a las letras del poeta, y como el cuadro

impresionista los incluía, sigilosos y en

 

la testuz armados se sentían que era más

interesante la alegre estampa descrita,

que el tiempo transcurrido, que se paró

por momentos, así se relativiza casi todo

 

en el presente, estando atento a cada uno

de los pasos de los herviboros, que por

la vera del agua buscaban, el salto por

donde vadear el curso de agua, todos

 

juntos y al unísono, la cristalina dejan

atrás y siguen su camino por trochas

y vericuetos que conocen y se guían

por querencias de forma asombrosa,

 

ya que el viento les avisa del mínimo

peligro que pueda acechar, y andan

de caza una manada de lobos por los

alrededores y su presencia cercana

 

hace a los ungulados correr y por un

instante el grupo es acechado, siendo

en un lance uno capturado, y siguen

su senda pues nada pueden hacer, y

 

de vuelta al normal desarrollo de las

escenas que quedan por mostrar, se

halla el nido de un pico picapinos que

horadó un viejo abeto, en parte seco

 

donde saca adelante a sus polluelos,

con larvas que con su pico atrapa a

base de taladrar, aunque está algo

alejado del lugar, que sigue la puesta

 

de sol sobre lo ondulado del perfil, a

base de cerros, y en una planicie de

especies arbóreas es donde hallan

su hábitat los alisos, los abedules y los

 

fresnos, que recrean con claroscuros

una galería de sombras densa y muy

poblada, y se describe un bosque que

recorre todo el interior del curso, con

 

las raíces entrelazadas, por donde se

hace difícil transitar, aunque de clara

belleza es toda la ribera, en la cual la

noche se avecina, dejando paso a los

 

sueños que se alimentan con lo vivido,

que los animales nocturnos, Cárabos,

Autillos y el Buho Real, recorren toda

la noche los parajes donde campean y

 

cazan, y se escucha el aullido del Canis

lupus recordando noches estrelladas, y

la noche fugaz sobrevuela y merodea,

todo tiene lugar en la naturaleza, vivaz.

 

La Redondela 17/05/2017  17:52 h.

 

Fdo.- Juan Carlos González Rodríguez. Libre Pensador y Poeta.

 

Poema: Traslúcido.

La impresión que sobre todo causa lo que se deja

ver, y no permanece ajeno a la claridad visible,

sorprende, ya que son dos mundos divididos en

la literatura del verso por permitir dar luces a

 

las sombras que quedan por descifrar y que

permanecen de alguna forma escondidas de

aquella visión del ojo humano, en sus múltiples

facetas y que en el fondo únicamente están

 

en otros planos, ocultos y en un espacio que el

encuentro no es posible en esos terrenos y en

estos tiempos, por ello quién encuentre la llave

que sea maestra y que pueda erigirse a nombrar

 

o denominar aquello que traslúcido se muestra

en su mundo de ideas de creación y que deje lo

que oculto queda al descubierto, que no se habla

de fantasías, ilusiones no descritas ni de sueños,

 

sino de aquello que nunca se ha mostrado y que

verlo sería interpretado como “todo es según

el color del cristal con que mira” por ello estos

versos hablan de dos mundos en dualidad y de

 

algún modo enfrentados en extremos opuestos,

y quizás lo que veamos son reflejos intermedios,

ya que el uno no se muestra sin el otro, que entre

ambos se necesitan y son imprescindibles, para que

 

de igual modo ambos existan, ¿y que sería del blanco

sin el negro, de lo bueno sin su opuesto y lo que se

dice en llamar cerca de lo que está lejos?, vemos los

claroscuros o como dice el poeta lo traslúcido, todo

 

aquello que se deja ver si quiere y que observamos

de lo claro sus características o cualidades innatas,

por oposición tenemos todo aquello que permanece

fuera del alcance de nuestro campo de visión, que

 

no de los mundos aún no descifrados, que no pueden

verse e identificarse, ya que lo opaco nunca se ha

mostrado, como no podemos describirlo y por ello nos

lo imaginamos, estamos por lo tanto en el mundo de la

 

opinión, y que bonito sería ver en la oscuridad lo que

está claro, al igual que se ve el Arcoíris de un modo

reflejado en las gotas de agua de lluvia y se llegase a

ver con un cristal traslúcido lo bueno de lo malo, de

 

esa forma habría un ahorro de energía, un tiempo

que de otra forma sería dedicado, amistades que

serían verdaderas… y que si clara es el alma, el ojo y

el corazón humano claro viera como se ve el agua clara.

 

La Redondela 16/05/2017  22:08 h.

 

Fdo.- Juan Carlos González Rodríguez. Libre Pensador y Poeta.

 

 

Poema: Unidos.

Se vuelve firme, desde la naturaleza intensa

un halo de vida que nos permite estar junto

a las personas queridas por tiempo infinito, y

de un modo eterno, desde una estructura o en

 

el armazón que fija nuestro devenir o porvenir

de aquello que ya realizado le pertenece a un

conjunto amplio de seres humanos, y de esa

entrega en cuerpo y alma a los demás, sin que

 

se pida nada a cambio, se basan estos versos,

que desde esa humanidad que permanente es,

del tiempo y con el espacio, que cada uno así

recorremos con paso sano, enérgico y sincero,

 

que no todo está escrito ni realizado, sino que

está por escribir, en un folio en blanco, trazos

que muestran y demuestran capacidades que

son reflejo de una vida interior que rica es en

 

sanas costumbres, que aunque no estén en un

sendero que sea perfecto, que según el poeta

“si lo perfecto no existe, y somos seres que de

un modo imperfecto hacemos las cosas, decir

 

que hay más perfección en lo imperfecto que

realizamos, que en aquello perfecto que no es

posible realizar ni existe en la vida” es sensato,

y se puede entender por mucho que pongamos

 

cuidado o nos esforcemos en buscar o hacer de

un modo riguroso, serio y a la vez bien hecho o

realizado en nuestra interacción con las personas

que están cerca o próximas, debemos sentir que

 

se puso la mejor de las intenciones en su inicio,

desarrollo o evolución y su fin, y esa es la mejor

dosis de tranquilidad y espiritualidad libremente

elegida, que nosotros mismos podemos entregar ,

 

incluso dejando un momento nuestro quehacer en

un segundo plano, para que la ayuda al prójimo

sea integra, sana y plena, desde cualquier lugar

en el que una persona se ofrece, sin tener ningún

 

interés, sino que sólo existe la entrega sentida y

desinteresada para una mejora de la calidad de

vida de los demás, y por momentos hace crecer

en calidad humana, semillas atemporales que a

 

base de sembrar fraternidad se puede consiguir

que salga bien el día a día, de ese modo solemos

tener una paz interior y de conciencia con la que

vivimos y tenemos que convivir siendo honestos

 

con nosotros mismos, ya que permanentemente

nos recuerda cuanto bien queda por hacer unidos,

que la “unión hace la fuerza” y crea vínculos que

acrecientan y dan alegría, y que bonita es la vida.

 

La Redondela 16/05/2017  01:11 h.

 

Fdo.- Juan Carlos González Rodríguez. Libre Pensador y Poeta.

 

 

 

Poema: Sonidos.

Escuchaba en la lentitud del aire y la suave brisa,

que amanecía, y en la frescura del azahar, que de

unos naranjos emanaba y embriagaban con su olor

cada uno de los susurros, que se contenían en ese

 

paraje del “Olivar”, que junto a una “Noble Huerta”

una pareja de jilgueros crían, y son dos los polluelos

que han salido del cascarón hace un día, que pían…

y que sobre un cardo borriquero comía su semilla

 

el macho, de colorido vivo de rojo, de negro y de

blanco su cabeza, que de negro y amarillo son sus

alas, a la vez que su pecho de ocre, de blanco y de

amarillo muy fino es igualmente vivo, lo definen,

 

y posado, salen sus trinos encantado que nacieron

sus polluelos, a los cuales ceba llegando al nido, y hace

que la hembra, su pareja salga y posada sobre una

rama se aleja, ausentándose en el horizonte por unos

 

instantes e igualmente va al curso de agua fresca, que

aunque la brisa refresca es época de estío, del cante

de la chicharra, del grillo y de lo laborioso del trabajo

de la hormiga, que alimento busca, de grano llena su

 

despensa que para el otoño y el invierno nacerán

sus larvas, y se afanan llegando a soportar diez o

más veces su peso, demostrando su fuerza y toda

su inteligencia cuando en procesión se desplazan y

 

por el olfato se hallan unas a otras, y mientras todo

esto ocurre el poeta describe con sus palabras y ve

el proceso de la vida que a su alrededor evoluciona,

y está ávido del nacimiento de unos versos que así

 

discurren por el papel las letras, vivas y del transcurso

y de la unión que se plasma del pensamiento, que así

recibe el movimiento que es lento y se transmite a una

pluma que su tinta imprime contraste al blanco que en

 

el fondo recibe melodía de unas palabras imbricadas y

que de igual manera necesita beber y comer, como las

aves del campo, la campiña y la costa, para continuar

creando versos libres con el contraste de sus impulsos,

 

que ya han pasado los días y lo que eran polluelos, se

han convertido en crías que revolotean, por las ramas

y las hojas, vivaces con el plumaje juvenil terminado

ya, que ha sido época de trasiego para los progenitores,

 

y del poema salen fotogramas y esbozos tanto de la

cámara como del papel del pintor, que cultivan con la

misma pasión los detalles, claros y divertidos como el

poeta que muestra el vuelo libre y la fuerza, en sonidos.

 

La Redondela 14/05/2017  21:20 h.

 

fdo.- Juan Carlos González Rodríguez. Libre Pensador y Poeta.

 

*Dedicado a todas las personas que se dedican al arte creativo.

 

 

 

Poema: Saludable.

Desde siempre hemos tenido una vida que

adaptada a las necesidades de las personas,

ha necesitado sólo de lo básico, sin que para

ello hiciera falta nada más que contar con lo

 

que cada uno entendía, dentro de sus medios

materiales y posibilidades que podía adquirir,

ya que todo lo que se salía de esa costumbre o

bien no existía o sencillamente no se conocía, y

 

por ello la base era una economía sencilla y a

nivel rural, con productos que naturales eran,

tenían sabor y olor, se consumían a demanda, y

es por ello que la vida tenía otro ritmo, aunque

 

con múltiples carencias, se suplían con ingenio

y la sabiduría arraigada en los lugareños o por

así decirlo en los pueblerinos, que las ciudades

quedaban lejos, con unos medios de transporte

 

lentos pero seguros, donde las prisas no eran

las que marcaban la agenda, sin que el agua

corriente llegase a los domicilios, sin asfalto en

los caminos y vías de comunicación, que pocas

 

eran las infraestructuras, la electricidad no era

la que daba luz en las viviendas, sino el candil y

la lumbre de las chimeneas, que además de dar

calor eran idóneas para la conversación de las

 

familias, donde se transmitían una generación a

otra por la palabra y el ejemplo, todo el acervo

cultural, social y la experiencia laboral, que así

permitía acrecentar la sabiduría personal, en lo

 

que se conocía como desarrollo imprescindible y

básico del ser humano, donde la televisión no era

la que marcaba la conversación diaria, ni era la

que unificaba el criterio de las personas sin dejar

 

pensar en libertad, la información no era de usar

y tirar, y así la radio, donde llegase se convertía y

permitía el contacto con la realidad de lugares y

personas que vivían con la misma naturalidad y

 

sencillez, y así el teléfono que podía existir uno,

como recuerda el poeta, en un lugar público como

el Ayuntamiento, donde los mensajes de llamadas

que se recibían se hacían boca a boca, por aviso de

 

inmediato o exprés a la persona requerida y todo

iba por pasos, que se correspondían con reales, la

gorda, la perra gorda, la peseta…., así el mensaje

llegaba siempre y era noticia esperada con alegría,

 

y en los paseos por los caminos y senderos no existía

peligro ni acecho del mismo, eran tránsitos para

realizar faenas del campo y la mar, que el ocio era

el domingo día de guardar, sin conocer las vacaciones

 

sino que era el Sol el que marcaba la jornada en los

oficios, al igual la infancia y juventud eran de ayuda

a los padres y abuelos, que necesitaban siempre de

una mano en la faena a realizar, y que bonito todo

 

era, en un mundo de descubrimientos diarios, que

hacían soñar con juegos y aventuras, cuando así se

salía a las zonas aledañas del pueblo, campos con los

molinos de viento, eras y norias que ayudaban como

 

engeños facilitando el trabajo y la vida, que aunque

de forma rudimentaria era enriquecedora y muy

sana, y de los paseos que en carro con tiro de bueyes,

mulos y asnos se daban, que hacían soñar, que vida

 

tan maravillosa, de recuerdos imborrables, sensatos

y con toda la sencillez de la que se hacía gala, para

ofrecer siempre lo mejor a cada alma, eran y fueron

tiempos que no volverán, pero sembrados quedan y

 

están, en la memoria de generaciones pasadas, que

han vivido sin muchas necesidades, pero con aquello

que básico era, que daba y ofrecía paz, para ver y

seguir sintiendo libertad, familia y con toda humildad.

 

La Redondela 14/05/2017  14:05 h.

 

Fdo.- Juan Carlos González Rodríguez. Libre Pensador y Poeta.

 

*Dedicado a todos nuestros antepasados que dieron lo mejor y ofrecieron un mejor bienestar.

 

 

Poema: Con Cariño.

Es de esperar y a la vez de suponer que se empiece

a manifestar desde la fase temprana de una persona,

y ya siendo niño, recien nacido e incluso en la fase de

gestación los vínculos entre madre e hijo así eternos,

 

y con los miembros de la familia de igual manera se

manifiestan de una forma permanente, y es por ello

que cuando se sabe valorar de un modo amplio lo que

se dice o se hace por y para los demás o bien se recibe

 

de otras personas, esa misma carga afectiva, y todo de

la manera más amplia posible que pueda sentirse en su

fuero interno, que no cuesta nada dar ni trasladar amor

a los demás, y que del contenido de una gran cantidad de

 

palabras al trasmitirse, se crece y se sobrevuelan las fibras

sensibles, que quedan así señaladas como imborrables de

por vida, como la ternura, la ayuda permanente y el poder

ofrecerse son actos que nos dignifican y nos hacen percibir

 

la vida como ejemplo de siembra espaciada, que luego puede

trasladarse en el tiempo, ya que hacer el bien es de igual

modo eterno, que todo los momentos que dejemos de mirarnos

y en nuestro propio espejo, y miremos a nuestro alrededor

 

percibiremos cuanto bien, así eterno hay por sembrar, y

sí una semilla fuese esparcida y luego cuidada por cada uno

de los miembros de esta aldea global, los males que están

en lo cotidiano, serían menos, ya que el ciclo vital de alguna

 

manera nos pertenece, por ser un regalo de incalculable

medición, y dice el poeta “para algunas personas un día

puede no ser ni un minuto, mientras para otras cada día

es una semana…..”, cuando así vemos su duración, se tiene

 

un patrimonio igualmente inmaterial de incalculable valor,

ya que pertenecen a los dones que recibimos y que al igual

se deben trasladar, que tienen carácter intangible, pero se

deben tener grabados en lo personal y en el día a día, que

 

al realizar una siembra permanente y sin esperar recibir

una cosecha ni nada, por salir del corazón y del alma, “que

de bien nacido es ser reconocido” y agradecido con la vida

que se nos ha dado y que de manera tan especial esta

 

palabra contiene y la fuerza de ánimo que se da, como

mensaje en la fase de juventud o adulta ¿y cuanto debemos

a esta palabra? “con cariño” que nos envuelve y que tantos

y tantas buenas sensaciones permiten fluir en nuestro

 

cuerpo y mente, por ello lanzo en estos versos, y en los

que ya vieron la luz a lo largo de mi trayectoria, que ya

son del tiempo, y del que hoy nace y seguirán haciéndolo,

para dar a la vida emociones por compartir, con versos.

 

La Redondela 13/05/2017  21:25 h.

 

Fdo.- Juan Carlos González Rodríguez. Libre Pensador y Poeta.

Poema: Sinceridad.

Desde la base de los pensamientos, de

la palabra y de los hechos se edifican

estos versos, que valen como realidad

diversa pero a la vez única, en la tierna

 

infancia que todos hemos vivido y en

la que pasamos muy buenos instantes

y momentos, todos ellos han forjado,

de una u otra manera o forma nuestro

 

carácter desde el que hoy, ya pasada

la infancia y la juventud, nos muestra

el camino y las expectativas de tantos

y tan reales sueños, que por estar en

 

una edad adulta no dejemos de vivir

buenos destellos de vivencias y en la

verdad forjadora del sendero, ya que

si no se muestra vivimos de un cuento

 

creado, que jamás vera la luz, pues a

la sincera realidad sólo le cabe lo que

entendemos por verdadero, que para

nuestro fuero interno no existen dos

 

o más realidades para una misma de

nuestras vivencias y nos lo recuerda

la conciencia, que sólo permite si no

la perdemos, una única salida digna

 

en todo momento, ya que podemos de

una u otra forma engañar o falsear

de puertas para afuera y así vivir de

puertas hacia adentro, para creer por

 

algún tiempo, pero como la gota de

agua que constantemente cae sobre

el hierro termina por deshacer todo

ese elemento, igualmente lo falso se

 

cae o deshace por necesitar la falsedad

una tras otra, verdades a medias o de

la mentira que tape las anteriormente

dichas, ello requiere de acordarse en

 

el tiempo de lo referido a cada persona

y mantenerlo lleva a hacer equilibrios

difíciles, si no es así todo se cae, y lo falso

que es una copia se le hace necesario en

 

vida de una mentira continua, y es que

quién así obra no se sostiene, y por eso

parece que necesitemos de estar cada

instante defendiéndonos, y así, lo más

 

fácil como recuerda el poeta “que digan

lo que quieran siempre y cuando no sea

cierto” ya que ¿quién conoce la realidad

de cada persona?, para creerse con todo

 

el derecho de juzgar al prójimo, viendo

como dice el poeta “la paja en el ojo ajeno,

y no viendo la viga en el nuestro”, por ello

la sinceridad nos lleva como dice el poeta

 

a una realidad que de niño escuchara y

que así dice “de lo que digan nada y de lo

que se vea o veamos la mitad”, que quién

así obra, lo hace desde la prudencia, con el

 

amor a su prójimo y recordando siempre

que lo sincero de una vida no necesita nada

más que elogiar el buen comportamiento,

la buena obra o acción que podamos hacer

 

en cualquier momento, de ello se saca una

enseñanza, “vive y deja vivir”, eso es una

semilla que se siembra cada día, que así

depende de los pasos sinceros y honestos.

 

La Redondela 12/05/2017  12:55 h.

 

Fdo.- Juan Carlos González Rodríguez. Libre Pensador y Poeta.

 

 

 

Poema: Atrevido.

Solemos, pasearnos por el escenario

de la vida intentando poder con todo,

aunque sin darnos cuenta que el todo

se muestra y demuestra muy amplio

 

y verdaderamente lleno de obstáculos

y dificultades, que si no los enfrentamos

a tiempo y con los medios adecuados,

no se resuelven o se hace a medias, con

 

lo que ello conlleva de desgaste interior

y exterior de la persona y debido a ello

tenemos que sobrellevar una carga que

pesada se hace y cree el poeta que si nos

 

despojamos en un mundo global de lo que

la sociedad de hoy en día nos exige, que es

perder, y desde la parcela individual de la

persona, su anclaje con todo su mundo y

 

su ámbito familiar y de encuentro básico,

que ha enriquecido y arropado siempre

en valores, para con las virtudes y de los

usos para con las tradiciones y todas las

 

costumbre de cada grupo humano, y así se

produce la deshumanización y con ello la

desprotección, que a todas luces ha sido

empobrecedora, y que nos aleja de nuestro

 

entorno primario y más cercano, por ello,

es incongruente por un lado hacer global y

supranacional a entes que así traspasan las

fronteras, sin ningún obstáculos ni esfuerzo,

 

todo el que el hombre encuentra en su vida,

a cada paso dado, por ello está necesitado de

otro hacer distinto, que si las personas están

desprotegidas de los lazos familiares y de la

 

cercana humanidad de unos para con los otros,

es aún más difícil cada una de las situaciones

que se presentan en la vida, que se pierden

y se devalúan, por factores materiales y por

 

el consumo de medios de masas se arrebata del

día a día la escucha, el beso, y de toda aquella

esperada ternura de la cual la especie humana

ha hecho gala a lo largo de su historia, que si a

 

todo ello sumamos, un poco de falta de visión

de conjunto o no tenemos las lentes que son

necesarias para fortalecernos, seremos unos

barcos a la deriva, sin rumbo y sin una estela

 

y vacío el horizonte queda, que no somos ni

seremos máquinas, ya ello se intentó con la

Revolución Industrial y derivado de ello,

con las “cadenas” de montaje en serie, y

 

de un espacio reducido y con monótono

compás, donde la música no suena igual,

que así se reemplazó a la mano del hombre

en la producción industrial, y hoy existe

 

una nueva sustitución y de ello nace una

nueva división del trabajo, que escaso, son

las máquinas que se han vuelto inteligentes

desplazando en otra medida al humano, por

 

ser aún más escaso el empleo que queda y

más especializado, pero siempre quedará

el oficio y el “gremio” de todos aquellos que

son verdaderos artesanos que hicieron arte

 

del contacto cercano y de lo natural para

con la naturaleza del ser vivo, que de esta

forma siempre anhelará, lo vivido por sus

antepasados, que sabían como dar una

 

solución a problemas globales de forma

personalizada, sin que ello les llevase a

desatender de manera adecuada, cada

situación local o global, que se planteaba.

 

La Redondela 11/05/2017  16:20 h.

 

Fdo.- Juan Carlos González Rodríguez. Libre Pensador y Poeta.

 

 

 

 

 

 

 

Poema: Capacidad.

Se piensa que desde que nacemos

venimos imbuidos o revestidos de

unas dotes que refieren toda clase

de iniciativas y destrezas, que así

 

desarrollamos a base de tiempo y

como no de acumular día a día los

sentidos que nos acompañan por

siempre, y que dependen de una

 

manera directa de si nos hayamos

preparados para absorver como la

verdadera esponja, que acompaña

la existencia, todos los datos que la

 

memoria permite y que mientras

no se encuentre, de una forma o de

otra saturada, puede adquirir y de

alguna forma asimilar a base de la

 

observación una amplitud inmensa

y que a cada cual es imnata, pues no

hay otra manera de que lleguen a la

fase de acumulación que no sea con

 

la experiencia, esa misma permite

si estamos abiertos de nuevo en el

día a día a crear despiertos, un sin

fin de nuevas propuestas que sólo

 

así suele renovarse el fondo y no

sólo la envoltura, que imita la piel

que cubre el cuerpo y que protege

de las inclemencias, esas que desde

 

el comienzo del verso ayudan y que

impiden, con una buena base que se

desarrolla de manera personal, salir

fuera de los principios, que marcan

 

sin salirnos el sendero por donde el

transito es más seguro a priori, que

nunca estamos a salvo, sin la debida

protección, al igual que hace la piel,

 

de impedir errores, que cuando son

materiales quizás puedan reponerse

o tener arreglo de alguna manera, y

ello siempre que no afecten en todo

 

o en parte a las personas, ¿y quién a

dicho que no se pueda pedir disculpas?

que vengan de unos a otros por hechos

que acaecidos en el pasado puedan así

 

resultar en nuestro pensamiento cosas

irresolubles y vivir por ello en presente

sin dar un paso en la buena dirección, y

dar solución, con un pequeño paso que

 

engrandece y arregle las situaciones de

difícil solución, y dice el poeta, “y no

podemos solucionar aquello que en el

pasado sucedió, pero si podemos en el

 

presente dar un paso, que en la buena

dirección de solución a lo que pudo ser

un error y enmendarlo, que siempre a

tiempo estamos” por ello la capacidad

 

no sólo tiene que ver con el mundo de

las ideas, del pensamiento y del buen

conocimiento que reflexivo sea, sino

que más bien tiene que ver con algo

 

que inmaterial es, ser noble de alma,

espíritu y corazón, donde la capacidad

se demuestra cuanto más cerca se esté

del prójimo, ayuda y serás ayudado,

 

así ha de ser, pues de nosotros mismos

depende el hacerlo, y no dejar pasar el

tiempo, pensando que éste será quien

borre los pasos dados, hay que querer.

 

La Redondela 10/05/2017  21:00 h.

 

Fdo.- Juan Carlos González Rodríguez. Libre Pensador y Poeta.

 

Poema: De Entrada.

En un primer momento todo se describe

como sencillo incluso en la dificultad y es

de suponer, que pensemos que con toda

la facilidad del mundo y sin el esfuerzo

 

que necesario es y debido se hace, se ha

podido llegar a realizar la obra que una

vida necesita, y no es así, las cosas fáciles

se vuelven difíciles en la mayoría de los

 

casos y las ocasiones, por requerir poca

dedicación y constancia, y siendo modelo

de copia, ya que los originales necesitan

de un molde nuevo por necesidad, y ya

 

se sabe que en la fabricación del nuevo

contenedor que forma dé, a ese natural

elemento que en raras ocasiones se hace

visible y que es de esperar que se haga

 

lenta y pacientemente en la fragua de aire,

fuego y agua que son elementos todos ellos

de la propia naturaleza del ser y del saber,

que en un momento necesita de la llama

 

incandescente, y en otro del temple, y de

la mano certera del herrero, escultor así,

a base del golpe certero, que bien conoce

el arte y su oficio de modelar o moldear lo

 

nuevo, que hasta llegar a encontrar en un

primer momento el material a utilizar, se

necesita tiempo, experiencia aplicada del

noble conocimiento y por momentos de la

 

brillante idea, que nace de la chispa de un

instante que brilla todo, y de tan reluciente

idea y habiendo pasado por la dificultad de

encontrar su propia vía o camino, y así haga

 

de sus modelos aquello que primeramente

pareciera, que lo es, un descubrimiento, y

que se llega a ver en la oscuridad, y a quien

viera ese noble arte, que se define por dar

 

una nueva forma a lo que son los caminos

por andar, que la senda del saber está por

recorrer en toda su inmensidad, y como es

sabido todo sale de lo natural, si perdemos

 

el contacto, a base de lo innecesario que se

vuelve necesidad, con su forma y detalle

de la naturaleza consustancial, que a base

de observar todo nuestro entorno cercano,

 

se llega o podemos llegar a encontrar lo que

buscamos que son respuestas a tantas ideas

de luceros que encendidos están, y aquella

riqueza es personal e intransferible, por su

 

propia identidad, que lo que requiere poco

o de ningún esfuerzo es a la facilidad lo que

de entrada sencillo parece, pero es igual a

un iceberg, sólo vemos lo que se deja ver

 

y así esconde por debajo de su nivel una

gran masa, que a simple vista no se llega

a percibir, sin embargo la apariencia nos

ofrece una parte ínfima de la realidad, y

 

así se hace necesaria la constancia y del

golpe continuo y certero del herrero de

la vida que todos llevamos dentro, pero

que debemos llegar a identificar, y una

 

copia o fotocopia no es original, que en

todo lo que queramos alcanzar la calma,

la paciencia y el saber estar son referentes

de los primeros pasos en la vida a dar.

 

La Redondela 08/05/2017  22:40 h.

 

Fdo.- Juan Carlos González Rodríguez. Libre Pensador y Poeta.